Justos por medio de La Fe

Romanos 3:21-28 Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas. Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción,  pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia.

Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados; pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál principio? ¿Por el de la observancia de la ley? No, sino por el de la fe. Porque sostenemos que todos somos justificados por la fe, y no por las obras que la ley exige.

Bíblicamente hablando cuando decimos que una persona es justa es porque es una persona íntegra, perfecta, recta y dada a la justicia; y por su parte la justicia no es más que el conjunto de equidad, integridad, buen juicio, rectitud, santidad, santificación y verdad.

Ahora bien, el ser humano no tiene capacidad para ser justo por sí mismo; ya que el ser humano es inclinado al pecado, por lo tanto necesita una fuente que le permita justificarse.

La Justicia de DIOS es por medio de La Fe en JESUCRISTO

Romanos 3:22a  Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen.

Nuestra manera de pensar, actuar y ver la vida cambia debido a nuestra Fe en JESUCRISTO; ya no pensamos en mentir, hacer maldad, hacerle daño a nuestro prójimo, vengarnos, entre otros, al contrario buscamos dar lo mejor a todas las personas posibles aun cuando nos deseen lo peor, Amamos aunque nos odien, Bendecimos aunque nos maldigan, queremos que así como DIOS tuvo misericordia de nosotros tenga misericordia de todos quienes lo necesiten.

Lucas 6:27-36 Pero a ustedes que me escuchan les digo: Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan. Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra. Si alguien te quita la camisa, no le impidas que se lleve también la capa. Dale a todo el que te pida, y si alguien se lleva lo que es tuyo, no se lo reclames. Traten a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes.

¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman? Aun los pecadores lo hacen así. ¿Y qué mérito tienen ustedes al hacer bien a quienes les hacen bien? Aun los pecadores actúan así. ¿Y qué mérito tienen ustedes al dar prestado a quienes pueden corresponderles? Aun los pecadores se prestan entre sí, esperando recibir el mismo trato. Ustedes, por el contrario, amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio. Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados. Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.

Pero no solo esto, sino que también empieza a formarse en nosotros un celo por la justicia, por la santidad, por la rectitud, por la verdad, ya no nos sentimos cómodos con el pecado, no nos sentimos conformes con la injusticia, ya no nos podemos quedar callados y de brazos cruzados ante lo que está mal hecho., veamos un ejemplo de esto que nos dejó JESÚS.

Juan 2:13-17 Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, subió Jesús a Jerusalén. Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas.

A los que vendían las palomas les dijo: —¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado? Sus discípulos se acordaron de que está escrito: «El celo por tu casa me consumirá.»

JESÚS fue El Sacrificio Perfecto para que hubiera Reconciliación entre DIOS y La Humanidad

Romanos 3:23-26 Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia.

Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados; pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.

DIOS como muestra de extrema misericordia y justicia buscó la reconciliación entre ÉL y la humanidad – nosotros no podemos ser justos por méritos propios, ni porque lo hayamos buscando primero – y llegó hasta lo más extremo y excelso al ofrecer a Su Propio Hijo para que sirviera de sacrificio e intermedio para la reconciliación entre ÉL y la humanidad.

Juan 3:16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

De tal manera cuando nosotros ponemos nuestra Fe en JESÚS – y en nadie más que en ÉL – somos justificados ante DIOS y ÉL empieza a sembrar sus cualidades en nuestras vidas.

Hebreos 12:2 Fijemos la mirada en Jesús, el iniciador y perfeccionador de nuestra fe, quien por el gozo que le esperaba, soportó la cruz, menospreciando la vergüenza que ella significaba, y ahora está sentado a la derecha del trono de Dios.

Juan 14:6 —Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.

La Fe en JESUCRISTO es más que suficiente para que seamos justificados

Romanos 3:27-28 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál principio? ¿Por el de la observancia de la ley? No, sino por el de la fe. Porque sostenemos que todos somos justificados por la fe, y no por las obras que la ley exige.

La única manera de ser justificados ante DIOS es través de La Fe en  JESUCRISTO; no hay otra manera de ser justos, sino es por vía de ÉL

Hechos 4:11-12 Jesucristo es “la piedra que desecharon ustedes los constructores, y que ha llegado a ser la piedra angular”. De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.

¡DIOS Te Bendiga!

Si no has conocido a JESUCRISTO como SEÑOR y SALVACIÓN te invitamos a conocer el Plan de Salvación generacionporjesucristo.wordpress.com/plan-de-salvacion/

Contáctanos a través de los siguientes:

Anuncios

Acerca de Angel

Cristiano, Fundador/Director del ministerio Generación Unida por JESUCRISTO, Licenciado en Contabilidad, Aspirante a Compositor y Escritor
Esta entrada fue publicada en Estudios Bíblicos, Iglesia y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s