Cuando lo que Dios hace no tiene sentido (Parte II)

Un libro  extraordinariamente práctico para los que luchan con pruebas y quebrantos que no pueden comprender. ¿Por qué la enfermedad, el divorcio, el rechazo, la muerte, o la tristeza han de llegar a nuestra vida cuando estamos tratando de servir al Señor ? ¡Esto no parece justo!. James Dobson. Cuando lo que Dios Hace No Tiene Sentido.

Todos hemos pasado por situaciones difíciles, en las que nuestra vida pende de un hilo y en las que oramos al Señor, le hacemos una petición que es de importancia vital y creemos que lo que pedimos es lo que necesitamos en ese momento de crisis, pero a menudo Dios tiene otras ideas, sin embargo al no recibir respuesta creemos que Dios no nos escucha, que nos ha abandonado, que hemos hecho algo malo para que no nos responda, etc. En esos momentos, a medida que la frustración y el temor se acumulan, nuestro espíritu retrocede lleno de desconfianza y confusión.

Tenemos que tener presente que pasar por pruebas y sufrimientos no es algo fuera de lo común a la luz de las escrituras. Los gigantes de la Fe de la Biblia no estuvieron exentos de atravesar por dichos momentos. Reflexionemos con la historia de José:

Los hermanos de José lo odiaron hasta el punto de considerar matarle, y luego decidieron venderle como esclavo. Mientras estaba en Egipto, fue encarcelado al haber sido falsamente acusado de intento de violación por la mujer de Potifar, y se vio en peligro de ejecución. Podemos ver que toda su vida estuvo llena de confusión hasta que años más tarde tuvo su triunfante reunión con su familia, salvando a su pueblo de la hambruna (Génesis Capítulos del 37 al 45)

En la historia de José se puede ver que Dios no le explicó en ningún momento a José la razón de tanta aflicción durante todos esos años, tampoco José sabía cómo todas las piezas de semejante rompecabezas iban a encajar al final. Dios esperaba de José, así como de nosotros que sigamos adelante así no entendamos el motivo nuestro sufrimiento y que le seamos fieles, al igual que José, aunque lo que esté sucediendo no tenga ningún sentido.

Es importante que sepamos que no estamos solos. Desde tiempos inmemoriales, los hombres y las mujeres se han angustiado por las mismas circunstancias llenas de tensiones que estaban fuera de toda explicación lógica. Millones han ido por ese camino. El que seamos seguidores de Cristo no nos garantiza que nos veremos libres de estas tormentas de la vida.  Reflexionemos con la siguiente cita bíblica:

Mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido (Hebreos 11:35-39).

El tener una Fe firme en Dios no nos garantiza una vida feliz y sin problemas: Por el contrario, nuestra Fe casi nos garantiza que sufriremos alguna forma de abuso en este mundo. Pero debemos recordar que Dios cumplirá las promesas que nos ha hecho. Esa es, precisamente, la verdad que debemos comprender.

Si creemos que Dios irá delante de nosotros librándonos de toda prueba e incertidumbres inquietantes que pudiera haber en nuestro camino, estamos totalmente equivocados. Jesús dijo a sus discípulos que deberían esperar tener sufrimientos. Veamos las siguientes citas bíblicas:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo (Juan 16:33).

Mucha franqueza tengo con vosotros; mucho me glorío con respecto de vosotros; lleno estoy de consolación; sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones. Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de dentro, temores.  (2da. a los Corintios 7:4-5).

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría (1 Pedro 4:12-13).

Prestemos atención, en cada uno de estos versículos, a la coexistencia tanto del gozo como del dolor. Sin embargo, muchos creyentes creen que Dios tiene la obligación de permitirles navegar en un mar calmado, o de por lo menos darles una explicación completa (y tal vez pedirles disculpas) por las dificultades que encuentran en su camino.  Nunca deben olvidar que él, es Dios y no tiene que rendirle cuentas a nadie. No es un genio que sale de la botella para satisfacer nuestros caprichos. No es nuestro siervo. Nosotros somos sus siervos. Y la razón de nuestra existencia es glorificarle y honrarle. Muchas veces el obra en nuestras vidas con poderosos milagros. Muchas veces entendemos lo que hace en nuestras vidas.  Pero cuando lo que sucede no tiene sentido, nos parece injusto y nos sentimos solos, Dios nos dice: “¡Confía en mí!”

Debemos aprender a regocijarnos a pesar de las circunstancias, en lugar de sentirnos deprimidos y tomados como víctimas porque a la luz de las escrituras, en medio de todas estas circunstancias Dios está con nosotros y debemos depositar toda nuestra confianza en él, aunque creamos que nos ha abandonado. Finalmente reflexionemos en la siguiente cita bíblica:

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús (Filipenses 4:4-7).

Escrito por Rocío Maehara, basado en el libro: Cuando lo que Dios hace no tiene sentido del Dr. James Dobson

¡DIOS Te Bendice!

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Acerca de Angel

Cristiano, Fundador/Director del ministerio Generación Unida por JESUCRISTO, Licenciado en Contabilidad, Aspirante a Compositor y Escritor
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